| Originalmente, la bodega Terrazas de los Andes fue construida con ladrillos hechos con tierra local de Mendoza, utilizando un mortero improvisado con cal y arena, ya que en esa época todavía no se producía cemento en la Argentina. El edificio contemporáneo exhibe las decisiones originales tomadas en relación con los materiales, puesto que se encuentra por debajo del nivel del suelo, donde hace mucho tiempo se quitó tierra para construir los ladrillos. |
| Otro detalle característico de la bodega son los arcos, inspirados en el sur de España. La bodega está formada por seis naves, cada una con 70 metros (230 pies) de largo por 8 metros (26 pies) de ancho. |
| 45 años de investigación y desarrollo sobre los microclimas de las terrazas de Mendoza le permitieron a Terrazas de los Andes establecer una filosofía central sobre vinos basándose en la ventaja más importante que tiene la Argentina en el mundo de la producción de vinos: el cultivo de uvas en altitudes elevadas. Aprovechando la topografía única de Mendoza en las estribaciones de la Cordillera de los Andes, Terrazas de los Andes fue el primero en capturar la esencia de la expresión frutal de la Argentina y forjar un estilo nacional diferenciado en el siglo XXI. |
| Más recientemente, el terruño de montaña de Terrazas de los Andes atrajo al prestigioso Château Cheval Blanc, socio de la bodega argentina en un Grand Cru del Nuevo Mundo: Cheval des Andes. Intrigante fusión de talentos y culturas en la producción de vinos, Cheval des Andes es un blend equilibrado y elegante de Cabernet Sauvignon, Malbec y Petit Verdot con un importante potencial de añejamiento como vino de colección. |