Originalmente, Terrazas de los Andes fue construida con ladrillos hechos de tierra mendocina, utilizando un mortero improvisado con cal y arena, ya que en esa época todavía no se producía cemento en la Argentina. El edificio contemporáneo exhibe arcos característicos, inspirados en el sur de España. |
Luego de 45 años de investigación y desarrollo sobre los microclimas de las terrazas naturales de Mendoza, le permitieron a Terrazas de los Andes establecer una filosofía central sobre vinos basándose en la ventaja más importante que tiene la Argentina en el mundo de la producción de vinos: el cultivo de viñedos sobre diferentes alturas. A partir de varios años de estudio, y a través de la elaboración de uvas provenientes de las mejores zonas de Mendoza, identificamos cuáles eran las variedades que mejor se adaptaban a cada una de esas zonas, a partir de allí pudimos constatar la altura ideal para cultivar cada variedad.
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| La altitud juega un papel fundamental ya que ejerce el control de la temperatura entre el día y la noche, y favorece la acumulación de ciertos componentes aromáticos y gustativos, particularmente los polifenoles que son los responsables del color, el cuerpo y la estructura de vinos. |
A finales de los ´90, las condiciones especiales de cultivo y la calidad de los vinos resultantes, atrajo al prestigioso Chateau Cheval Blanc, para dar nacimiento a un nuevo proyecto: Cheval des Andes. La expresión de estas variedades tradicionales de la zona de Bordeaux, en suelo argentino, sumado al “savoir fair francés” de la combinación de variedades, dan como nacimiento a este blend equilibrado y elegante de Cabernet Sauvignon, Malbec y Petit Verdot con un importante potencial de añejamiento como vino de colección. |